martes, 5 de febrero de 2008

Capítulo 31

De un momento a otro las cosas tomaron un giro inesperado. Mi amigo vomitaba en el cuatro de baño mientras yo preguntaba incesantemente por una persona que al parecer no existía. Los bares de la zona están llenos de desequilibrados dispuestos a cualquier cosa con tal llegar al límite. Cerré los ojos mientras bailaba al ritmo de los espasmos de unas pastillas vencidas. Un irreverente culo se puso al alcance de mi mano. Después de dos promesas incoherentes nos apresurados al cuarto de baño. Mi mano arremetió contra su objetivo. Mi amigo vomitaba tabique de por medio.

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