jueves, 6 de diciembre de 2007

Dos horas tarde.

Supongo que lo correcto es explicar que dos horas después de lo anunciado el festival de poesía comenzó. Aproveché mi tiempo para husmear entre la concurrencia y dejé escapar el libido que exige libertad. Finalmente la poesía leída fue buena aunque mi mente estaba en otro sitio. La mujer de un poeta vino a despertarme con irreverencia. Ya era tarde, mi decisión estaba tomada.

1 comentario:

David dijo...

Tenía un compromiso moral el miércoles para con este festival de poesía en malgrat. Finalmente el azar volvió a hacer de las suyas impidiéndome particpar en él. Espero que la ausencia de gente se hiciera eco de lo allí sucedido para transportarnos el caldo de cultivo a todos los que estúpidamente no nos acercamos al Quijote.